Profesionales del CSIC y de la Universidad de Princeton
están llevando a cabo un proyecto para detectar patrones de movilidad asociados
a los diferentes estratos sociales.
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sábado, 20 de abril de 2013
Space Mapper mostrará cómo utilizamos los espacios en las ciudades
¿Cómo
nos movemos las personas en las ciudades? ¿Varían los lugares a los que vamos
en función de nuestro nicho social, estatus económico, estado civil, edad,
sexo...? Aunque parece obvio que sí, profesionales del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universidad de Princeton, en Estados
Unidos, están llevando a cabo un proyecto para detectar patrones de movilidad
asociados a los diferentes estratos sociales que habitan las grandes ciudades.
El
proyecto comenzó hace tres años en Princeton de mano del investigador John
Palmer. Ahora, como fruto del trabajo realizado por Palmer y su equipo,
centrado en las Ciencias Sociales, junto con los investigadores del CSIC con
los que colaboran, focalizados en este caso en la Ecología del Movimiento,
ambas organizaciones han lanzado una app llamada Space Mapper que será clave
para la investigación.
«Se
trata de una aplicación móvil para plataforma Android, descargable
gratuitamente por los usuarios que quieran contribuir al proyecto y que serán
informados puntualmente de los resultados que vayamos recabando de éste. Gracias
a esta app podremos conocer cómo los diversos grupos sociales hacen uso de
espacios públicos de las ciudades y de los propios espacios que éstas les
ofrecen», indica a TICbeat el investigador del CSIC en el Centro de Estudios
Avanzados de Blanes, Frederic Bartumeus.
Bartumeus
afirma que no se trata solo de sacar a relucir las posibles desigualdades
existentes asociadas al uso del espacio público en las ciudades y fomentar su
diseño en función de su uso, sino que va mucho más allá.
«Sus
posibles aplicaciones son muy amplias. Por ejemplo, se podría observar si ha
habido un movimiento migratorio de un barrio a otro dentro de la misma ciudad y
poder analizar el porqué. O simplemente estudiar los movimientos que se
producen a diario por las personas del trabajo a casa o a lugares de ocio en
función de su estado civil, de si tienen hijos o no, etc. O incluso analizar
qué áreas de las ciudades presentan mayores niveles de contaminación o de
criminalidad, la dispersión de epidemias, etc».
Cómo
funciona la app
Space
Mapper permite al usuario decidir qué tipo de información quiere facilitar y
con qué frecuencia desea que se registren sus movimientos. Los datos
recopilados son encriptados y enviados a un servidor en la universidad
estadounidense donde se almacenan de forma totalmente anónima.
Actualmente,
Space Mapper sólo está disponible para el sistema operativo Android. «Si vemos
que tenemos suficientes usuarios de la app para llevar a cabo la investigación
no lanzaremos la app para iOS porque el proceso ha sido complicado; pero todo
esto lo iremos viendo poco a poco», afirma el investigador del CSIC.
De
momento, el proyecto se centra en el análisis de tres ciudades: Barcelona,
Nueva York y Los Ángeles (ambas en EEUU), elegidas por «ser grandes urbes con
millones de personas. Además, en este tipo de grandes ciudades se suele hacer
un uso más intensivo de esta tecnología, así que esto también ha motivado que
las seleccionemos».
Aunque
no descarta añadir otras ciudades a la iniciativa dentro de un tiempo. De hecho,
indica, «la información que recibamos de cualquier otra ciudad también será
bienvenida y analizada, pues cuanto mayor y más diversa sea la muestra de
usuarios, más significativas serán las conclusiones».
«En
realidad –indica Bartumeus– la información sobre el movimiento de las personas
que usan un smartphone ya la tienen las operadoras, aunque el uso que éstas
hacen de ella tiene un fin privado y comercial. Nuestra idea es que sea el
usuario de la aplicación el que la facilite de forma voluntaria para el
proyecto, de carácter científico». Además, «el nivel de detalle que puede
ofrecer Space Mapper es mayor que el que obtenido por las propias compañías
telefónicas».
Los
resultados del mismo, por supuesto, se harán públicos siempre con el objetivo
de que contribuya a una mejora de la sociedad, que es lo que persigue la
ciencia. Por ejemplo, las Administraciones podrán mejorar el transporte de
determinadas zonas urbanas si se ve que es insuficiente, etc.», añade el
experto.
De
momento unas 800 personas están probando Space Mapper y Bartumeus espera
disponer de los primeros resultados del mismo en otoño de este año. «El
proyecto está vigente hasta septiembre, así que después podremos sacar a la luz
los primeros datos».
La app, a pesar de proporcionar mapas y
amplia información, se ha desarrollado de modo que consuma la mínima batería
del smartphone de sus usuarios. Además es compatible con otras aplicaciones
como, por ejemplo, Whatsapp. La tecnología móvil está cambiando muchas cosas.
No sólo la forma en la que actúan las personas sino también la propia forma de
trabajar de los científicos. En este sentido, Bartumeus explica que el uso de
la tecnología móvil es cada vez más frecuente en el ámbito de la Ecología Humana
y las Ciencias Sociales
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